Burbujas
¿Cómo se produce un espumante? Sencillo. Las levaduras (nativas o seleccionadas) presentes en los mostos se alimentan de azúcar y producen, además de alcohol, burbujas de dióxido de carbono. La misión entonces es guardar esas burbujas para hacer de los vinos tranquilos una explosión de estrellas en la boca.
Existen varios métodos y los espumantes existieron hace algunos miles de años, como siempre, sin querer. El primer método hoy se conoce como Ancestral o "Pet Nat" abreviatura de "naturalmente espumante". Ocurre la fermentación del mosto en la botella, sin agregado de azúcar, y el vino obtiene espuma y alcohol. Suelen tener un color turbio porque no son filtrados y prácticamente los "dejan ser".
Existen otros métodos para producir espumantes. Ahora bien, los más comunes en el mercado son elaborados a partir de dos métodos: el Champenoise o tradicional y el Charmat. Ninguno es mejor ni peor, dan dos vinos diferentes y con características particulares. Aunque el tradicional es más costoso que el Charmat por un tema de logística.
En el método Charmat, la toma de espuma, se realiza en tanques herméticos de hasta 130 mil litros. Todo el vino base es mezclado con el azúcar y las levaduras y se fermenta en un tanque. Una vez terminada la fermentación, se filtra y se embotella. En estos vinos se busca la frescura de la fruta más que la presencia de los aromas de la fermentación. Y la burbuja suele ser más gruesa que los de método tradicional. Sin embargo, es una cuestión de gustos. Como siempre.
Otros métodos que pueden aparecer son el método Asti, el Transfer, el Champenois-Milispark, el continuo o ruso, o también el método de carbonatación que prácticamente queda un vino con una burbuja enorme y fugaz.



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